
La hoja y el Viento
La hoja
Te admiro viento, por tus facetas y tu temperamento, por tu fuerza y entusiasmo, por el arte y caos que dejas a tu paso. Aquí, atada al suelo, te observo envidiando tu libertad, tus bailes creativos, tu música incesante, escuchando los susurros y sintiendo las caricias que me ofreces, cuando en forma de brisa me recorres y me haces estremecer. Sueño con el día en el que en mi último aliento, con tu leve rose me hagas probar de la libertad, volar en tu abrazo y dejar de ser parte de un todo, para ser única y descansar.
El viento
Soy el viento, libre y sin ataduras.
Mi nombre despierta la sonrisa, el llanto, el frío, el abrazo que precede al amor... En mi trayecto voy dejando tristezas, aromas, historias, canciones y secretos; mensajes liberados por los que viven atados al suelo y me los confían; mensajes que cuento y que solo aquellos que quieren, los pueden escuchar.
Conozco la lengua del hombre, del ave, del insecto, de cualquier ser al que pueda rodear, sé que algunos me temen y otros me tienen respeto, y muchos otros me buscan para jugar. Pocas veces me aburro es cierto, recorro el mundo, canto, juego, y siempre hay algo que conocer; más el precio de ser viento es tan alto que solo quien lo conoce sabe que ser viento puede doler.
Yo puedo crear nuevas formas en dunas, piedras y cerros a capricho de mi humor, crear olas o levantar mares; susurrar tu nombre o acallar tu voz. Soy viento y en respuesta a tu envidia y a tus anhelos de plena libertad, te diré lo que a todos contesto y que a nadie le ha de gustar: el costo de todo esto, el precio que se ha de pagar, el precio de ser viento… es la soledad.
Macuilli Cuautli
Hola Ayauhtli
ResponderEliminarLindos los pensamientos que has plasmado en tu blog, llegué por una gran causalidad, mi ipoalnemoani ha sido la que me hizo caer en tu sitio.
Saludos Cordiales
warm_inferno@hotmail.com