miércoles, 16 de junio de 2010

Hablandole al reflejo


¿Quién eres tú?
Tu mirada me recuerda el vacío y el dolor.
La pérdida innegable de un pedazo del alma.
El trabajo duro y agobiante de toda una jornada.
La infancia infeliz, los golpes de la vida, el corazón con cicatrices sobrepuestas...
Tu mirada me recuerda ... la soledad.

¿Qué haces aquí? Te presentas ante mí todos los días.
Con tristezas cuándo rio, confortándome cuándo lloro.
Con actitud desafiante ante mi debilidad.
Me observas, me delimitas, me escudriñas. La más dura de mis jueces, la más difícil de ganar.

¿Qué quieres de mi?
¿Es que acaso nada es suficiente?
¿Cuándo podré obtener de ti una sonrisa real, tu alegría completa, tu aceptación total?

Ayauhtli Yetlanezi

lunes, 7 de junio de 2010

Mujer de hábitos

Habitualmente me siento frente a tu recuerdo…, ahora menos que antes.
Conversamos.
Son pocas sus palabras, pero sin duda evoca las risas que un día compartimos. Rememoramos situaciones tristes, alegres y reímos cada vez más por tantos secretos que guardamos o que no eran secretos pero fueron sólo de los dos.

Habitualmente te miro en fotografías, las más actuales dónde pareces ajeno, las de nuestro tiempo dónde te reconozco y la de un tiempo atrás con tu mirada tierna de ese niño que no conocí pero que llegue a ver su ternura a través de tu mirada... y en mi piel recorre un escalofrío que a todos luces grita que te extraño.

Habitualmente me digo que estas bien, que tu silencio no es porque no quieras hablarme si no que no es el momento; me recuerdo la promesa de encontrarnos en un futuro y tomarnos una cerveza o un café para volver a reír como antes y que confío en que la cumpliremos... entonces no desespero...

Pero así, como de manera habitual me tranquilizo, te miro y te recuerdo... habitualmente te escribo para que no olvides que te quiero.

Un beso grande amigo mio.