Conversamos.
Son pocas sus palabras, pero sin duda evoca las risas que un día compartimos. Rememoramos situaciones tristes, alegres y reímos cada vez más por tantos secretos que guardamos o que no eran secretos pero fueron sólo de los dos.
Habitualmente te miro en fotografías, las más actuales dónde pareces ajeno, las de nuestro tiempo dónde te reconozco y la de un tiempo atrás con tu mirada tierna de ese niño que no conocí pero que llegue a ver su ternura a través de tu mirada... y en mi piel recorre un escalofrío que a todos luces grita que te extraño.
Habitualmente me digo que estas bien, que tu silencio no es porque no quieras hablarme si no que no es el momento; me recuerdo la promesa de encontrarnos en un futuro y tomarnos una cerveza o un café para volver a reír como antes y que confío en que la cumpliremos... entonces no desespero...
Pero así, como de manera habitual me tranquilizo, te miro y te recuerdo... habitualmente te escribo para que no olvides que te quiero.
Un beso grande amigo mio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario